Post para Eva.

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Hola Eva.

Este post es para ti.

Mientras escribo esto sentado en casa, tú estás pasando por uno de los momentos más desagradables de la vida de un/a p/madre.

El juicio sobre la custodia de tu hijo Gabriel.

Ese hijo que se autodenomina hermano de mi hija Paulina.

Esa fiera que saca de quicio al más pintado porque le has educado a no ser un niño seta obediente.

Ese saquito de amor, como tú le llamas. Aunque yo a ratos prefiero la definición de maquiavelo-satán. Pero son diferentes puntos de vista.

En este último año y pico puede que sea la persona que más de cerca ha vivido todo el proceso.

Si no estoy físicamente en el juicio a tu lado es por expreso deseo tuyo.

Lo más importante es que hoy puede que termine la parte más repulsiva de todo esto.

Y justo después yo seguiré por aquí con mis palets llenándolo todo de serrín y haciendo el gilipollas con la cámara por toda la casa.

Me has cambiado la vida.

Completamente.

Hace poco más de un año yo era una montón de máscaras con patas.

Nunca te podré estar lo suficientemente agradecido de que me hayas encontrado y empujado a vivir la vida y a dejar de pasar por ella.

Tú has sacado de nuevo a mi auténtico yo.

Me has vuelto a enganchar a la lectura.

A beberme libros espesos que me hubiera dado vergüenza reconocer que leía hace cuatro días: Goleman, Jodorowsky, Fromm, Frankl, Robert bly…

A perder la vergüenza, el pudor, el sentimiento de intentar agradar a todos.

A pertimitirme soñar y hacer realidad cosas con las que la mayoría de las personas sólo se permiten fantasear.

Has cambiado mi punto de vista acerca de cosas que eran dogmas de fe para mí.

Has hecho que pase de ver a mi ex como una enemiga que sólo quiere hacerme daño a verla como una madre con sus hormonas y sus miedos a la que dejaron sola en casa con un bebé de 18 meses.

Me has hecho perder muchos miedos y, gracias a eso, crecer como persona y como padre.

Mi relación con mi hija es infinitamente mejor, y eso que siempre fue buena, desde que me haces ver las cosas desde su punto de vista.

Siempre que haces algo lo enfocas teniendo en cuenta los sentimientos de los demás.

Eres la empatía con patas.

Te escucho cuando ayudas por skype a la gente a montar sus negocios.

Y transmites una fuerza y una seguridad que no he oído en mi vida a nadie.

Tú cambias a la gente.

Desde dentro.

Tienes ese súper poder.

Diosa.

Y maga.

Te amo.