VLOG: El final del verano

VLOG: El final del verano

Cuando empieza a descender un poco la temperatura y dejamos los 40ºC atrás en Sevilla, es el momento de revisar bicicletas para poder dar paseos por el campo con los peques. Ruedas desinfladas, pinchazos, cambios que no cambian. Sacamos el mecánico de bicis que llevo dentro y a limpiar y a ajustar todas las bicis. Que reconozco que me encanta arreglar cosas con las manos.

Siempre es un plus ese toque de independencia, autosuficiencia o simplemente de Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como.

Pedalear tiene su nosequé

Me he hecho dos Caminos de Santiago en bicicleta y me parece simplemente extraordinario que un medio de transporte tan barato y tan simple sea tan tan tan eficaz. Con unas pocas herramientas en la mochila puedes tener una autonomía de miles de kilómetros.

Con esta tienda de un kilome hice unos 700km en bici. Era mi seguro por si no había albergue. Un kilo de peso y no ocupaba demasiado para la solución que aportaba.

Llevaba un minisaco de dormir y una minitienda de campaña extremadamente ligeros y baratos que me permitían tener una sensación de libertad como nunca en mi vida. En realidad se quedó en eso. Sensación. Porque el sistema de albergues del Camino de Santiago es excelente y siempre prefería poder ducharme y tener acceso a un baño.

Bueno y la seguridad de dormir bajo un techo de verdad. Porque una noche para probar el saco y la tienda dormí en un camping y no estuve tranquilo en ningún momento con los ruidos. Sabía que como mucho habría algún gato o perro suelto, pero ni por esas. Imagina entonces dormir en un «prau» a la aventura. Fijo que no duermo pensando que me aplasta una vaca. Nada. Eso no era una opción. Debo ser un poco señorito.

Una bicicldta con alforjas y en primer plano una tienda de campaña individual con bolsas y mochilas y el casco alrededor.
Este era el look de mi kit de peregrino con tienda de campaña de 1 Kg y minisaco en el camping de Comillas. Ni siquiera me podía sentar sin arrastrar la cabeza por el techo.

Bueno. Que me enrollo y que este vídeo no va de el camino, si no de nuestros hijos. De lo divertida que es esta época en la que aún hace calor como para ir a nadar a la piscina descubierta y sobre todo para poder salir en bici por caminos por el campo. Es algo que me encanta.

Y mira que odio cosas del campo para la bici. La arena sobre todo. Esos bancos de arena en mitad del camino que te obligan a hacer equilibrismos sin sentido. Esas bajadas llenas de socavones. Ese culo machacado contra el sillín con todos esos terrenos irregulares. Con lo bien que se va por carretera. Tan lisita. Sin cuestas de la muerte. Sin animales cruzándose. Pero me niego a meter a mi peque por carreteras con coches a más de 90 por hora. Así es que seguiremos comiéndonos caminos una buena temporada.

Nada más.

Aquí os dejo un VLOG contándoos cómo ha sido nuestra semana en #Villapalet con los niños y con las bicis.

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