Cada vez que iba a nadar tenía la costumbre de mandarle al terminar a Eva una foto de coña desde el vestuario en plan erótico festivo Alfredo Landa’s style. Hoy no se lo he mandado porque he visto mi barriga y me he asustado mucho. Creo que el objetivo de mandar esa foto no es asustar a mi mujer. Así es que os la pongo aquí en el muro.

Mi entrenador Samuel ha visto mi deplorable estado tras casi un año de abandono sin entrenar nada de nada y me ha convencido para hacer una puesta a punto con sus entrenos personalizados.

Samuel es una bellísima persona. Pero no cabrees a Samu. No te tangues sus entrenos. No hagas lo que no te ha dicho que hagas y sobre todo no le hagas perder el tiempo.

Mi querido Samu me ha puesto un test de 3.000 metros hoy y es marca de la casa que le mande un reporte de cómo me ha ido dicho entreno para poder actuar en consecuencia y programar el resto de la semana.

En vez de darle la tabarra por whatsapp se lo pongo aquí por si alguien más se quiere apuntar a entrenar con él. Yo he hecho mis mejores marcas depués de seguir sus entrenos por whatsapp. Y lo mejor de todo. ¡No me hace dejar de beber cerveza!

El entreno de hoy.

Samu. Los primeros 200 metros mis hombros eran como dos alcayatas oxidadas con ganas de salirse de su sitio. De ahí hasta los 700 estaba con ganas de escapar de la piscina todo el rato e irme a casa a llorar. Me arrastraba literalmente por encima del agua. Todo eran molestias y mi cerebro no paraba de buscar excusas para rajarme. Algunas muy convincentes. Tengo un cerebro muy creativo.

Después de eso, la cercanía de los 1.000 metros me hizo llegar sin pena ni gloria hasta esa meta. Me coloqué las aletas y esta segunda tanda se hizo fácil hasta los 700 metros que me empezaron a doler los tobillos y me deshice de ellas. Tenía en la calle de al lado un grupo de chavales de algún equipo que me hizo subir bastante el ritmo y eso mejoró las sensaciones hasta los 2km que me coloqué las palas.

En ese momento nos quitaron la calle para un cursillo y tuve que nadar el resto del tiempo sin material y sorteando boyas reumáticas en plan pista americana, lo que me hizo aumentar el ritmo a trompicones y las malas sensaciones volvieron. Los macarrones empezaron a intentar deshacer su camino y mis hombros empezaron a doler de verdad. Adelantar enfadado a mariposa a un barrilento que iba espalda por mitad de la calle, quema. Mi mujer que estaba ahí al lado me dijo que parecía una bombilla de lo colorado que estaba.

Pero en resumen sorprendentemente hice los 3 km en una hora de tiempo efectivo. En realidad 1h10′ hablando y cambiando de calle y protestando cada vez que alguien salía justo cuando iba a dar el viraje. Pero para lo que es normal en mí, apenas me quejé, así es que se puede decir que no estaba tan mal como pensaba. Sí vale. la foto de mi barriga dice lo contrario pero no ha estado tan mal.

Ya me comentas qué hago el miércoles Un abrazo Míster.

#PapasBloguerosGetFit #packde6challengue