Como globero que soy (dícese de los ciclistas malos malos de verdad) os dejo la prueba gráfica de que se puede pedalear en plena ola de calor veraniega sevillana.

El motivo original del vídeo era explicar por qué tarda tanto uno en prepararse cuando tienes que salir en bici. Y por qué da tanta pereza.

Madre mía, cómo se notan los doce kilos de más.