Pues sí.
Llevaba meses sin hablar de mi coche, porque ha estado en el taller.
A finales de julio le salta una señal de advertencia, que tengo que llevar el coche al taller. Pido cita, y el concesionario donde lo compré y quienes gestionan la garantía del coche lo llevan a la casa Mercedes.
Vacaciones de agosto, mecánicos inexpertos en vehículos eléctricos y falta de herramientas específicas que tienen que venir de Alemania hacen que a día de hoy, tener una avería con un Mercedes eléctrico sea una auténtica pesadilla. Tres meses sin coche y sin saber qué pasaba porque el taller oficial no tenía ni idea.
Spoiler: Al final motor nuevo en garantía del fabricante y una sensación de que al menos en Mercedes aún no están listos para la transición a lo eléctrico. Ni de lejos.
Os lo explico mejor en el vídeo.